3 herramientas fundamentales para evaluar la rentabilidad de tu negocio

Cómo sé si mi tienda online es rentable

3 herramientas fundamentales para evaluar la rentabilidad de tu negocio

 

A menudo, los pequeños (y no tan pequeños) negocios creen que a mayor ventas, mayor rentabilidad. Esta afirmación surge de que solemos pensar que más ingresos es sinónimo de más rentabilidad cuando, en realidad, la rentabilidad va más allá.

En este artículo te cuento acerca de 3 herramientas fundamentales que mejorarán el análisis de la rentabilidad de tu empresa.

¿Qué es la rentabilidad?

La rentabilidad es de los términos más utilizados y conocidos en el mundo de los negocios, puesto que todos queremos que nuestro negocio sea rentable. Pero… ¿de qué hablamos cuando hablamos de rentabilidad? Hay términos que, de tanto utilizarlos, van perdiendo a lo largo del camino su verdadera definición. Si te pasó esto con la palabra rentabilidad, repasemos ahora:

 

La rentabilidad es el punto en que los ingresos totales de un negocio superan los gastos totales. En ese punto, la empresa empieza a crear riqueza en lugar de consumirla.

 

La RAE define como rentable a una acción que “produce renta suficiente o remuneradora”. Es decir, que deja un resto (remuneración) por la actividad realizada.

Esto es muy importante para entender la diferencia entre el aumento en las ventas y el aumento de la rentabilidad de un negocio: un crecimiento en las ventas no siempre implica un crecimiento de la empresa (es decir, una mejora en su rentabilidad).

¿A qué voy con esto?

Si, por ejemplo, las ventas aumentaron en un 35%, pero has invertido un 50% más en publicidad… la rentabilidad tal vez no ha crecido tanto como creías a simple vista, considerando solo el aumento en las ventas.

Hay ciertos factores y términos que te ayudarán a mejorar la rentabilidad (real, valga la redundancia) de tu negocio, y evitar quedarte estancado en la cantidad de ventas. 

¡Vamos a ellos!

Flujo de caja

Para hablar de rentabilidad, tenemos que hablar también de otros dos conceptos: de éxito, un concepto un tanto subjetivo, y de flujo de caja.

Podemos decir que, en términos económicos y empresariales, una empresa exitosa es aquella cuyas ventas generan cada vez más ganancias, y en donde esas ganancias se convierten en flujo de caja.

¿Flujo de qué?

El flujo de caja es el factor que necesitas para realmente medir el éxito de tu negocio. Este concepto es mucho más clave incluso que el volumen de ventas.

El término flujo de caja hace referencia a la información sobre los recursos que genera una empresa. Esa “información” se centra en registrar los flujos de entrada y salida dentro de un periodo de tiempo concreto y limitado. Gracias al flujo de caja, podemos saber cuál es la cantidad total y neta de activos líquidos (convertibles en dinero) de ese periodo.

Esa información valiosa nos permite saber, entre otras cosas, la capacidad de pago de la empresa y nos indica cuán “saludable” financieramente hablando, está la empresa hoy. 

Medir el flujo de caja no se hace para saber los beneficios o pérdidas de la empresa, sino, por el contrario, para conocer el “saldo resultante” o “excedente” de la actividad realizada en ese periodo de tiempo, independientemente de si generó ganancias o pérdidas.

Analizar el flujo de fondos te servirá para: 

  • Decidir la cantidad de materia prima o productos terminados que podemos comprar al contado o si es necesario solicitar un crédito.
  • Determinar si debemos cobrar a los clientes en efectivo o si es posible otorgar crédito.
  • Conocer la posibilidad de cancelar deudas adquiridas o si hay que pedir un refinanciamiento, por ejemplo.

 

En el caso de que haya un excedente de dinero, se puede analizar realizar una inversión para el crecimiento del negocio, como puede ser la compra de nueva maquinaria, por ejemplo.

Para sacar tu flujo de fondos debes conocer:

  • El ingreso de efectivo, ya sea por ventas de contado, recuperación de cuentas por cobrar, aportes de socios, préstamos de socios a la empresa o préstamos bancarios, por ejemplo.
  • El egreso de efectivo: por compras de contado, pagos a proveedores, pagos de planillas a trabajadores, pagar al gobierno e instituciones, pago de gastos diversos, pago de intereses y amortización a los préstamos que tiene la empresa, pagos de utilidades a los socios.

 

Saber todo esto te dará los saldos finales de las cuentas bancarias y el efectivo.

Tipos de flujo de caja

Flujo de caja operativo

Cantidad de dinero en efectivo que entra y sale de la empresa producto de las operaciones relacionadas con su actividad.

Flujo de caja de inversión

Cantidad de dinero que ingresa o se gasta según inversiones de la empresa, (productos financieros, compra de bienes inmuebles, etc).

Flujo de caja financiero

Movimientos en efectivo de las inversiones financieras de la empresa relacionadas con su actividad, como el pago de créditos.

Punto de equilibrio

 

El punto de equilibrio indica la cantidad mínima de productos-servicios que debes vender para cubrir los costos que tiene tu negocio.

Si te encuentras por debajo del punto de equilibrio, tu negocio está yendo a pérdidas. Si, en cambio, estás por

encima del punto de equilibrio, estarías generando ganancias.

Este dato es muy útil para tener una noción realista de la cantidad mínima que necesitas vender, y a partir de él podrás tomar otras decisiones, como por ejemplo, definir la estrategia de comunicación, definir la cantidad de inversión en publicidad, y dirigir lo mejor posible tus esfuerzos. 

Punto de equilibrio = costos fijos/margen de contribución

Veamos un ejemplo simple.

Vamos a suponer que tus costos fijos son iguales a USD 1.000. Y que el producto que vendes te cuesta USD 100 y le asignas un mark up del 100%, entonces lo comercializas a USD 200. Con lo cual, el margen bruto con el que estás operando es igual al 50%. Te recuerdo que el margen bruto se calcula sobre el precio (100/200)*100 = 50%.

Entonces, ¿Cuánto hay que facturar para alcanzar el punto de equilibrio?

Facturación = costos fijos/margen bruto = 1.000/0,5 = 2.000

Debemos facturar USD 2.000 (vender 10 productos a USD 200)  para no perder dinero. Es decir, reponer la mercadería vendida y cubrir todos los costos fijos del negocio. 

Estado de Resultados

 

La rentabilidad de una empresa se mide a través del estado de resultados, un informe que nos ayuda a determinar si la empresa está generando pérdidas o ganancias.

Ahora bien, para entender el estado de resultados, antes tienes que entender otros conceptos:

Utilidad bruta

Cantidad sobrante después de restar el costo de los bienes vendidos a las ventas netas.

Utilidad bruta = ventas netas – costo de los bienes vendidos

Utilidad operativa

Utilidad que ha obtenido la empresa sin contar con los impuestos e intereses a abonar y las amortizaciones de capital.

Utilidad operativa = ventas netas – costo de los bienes vendidos – gastos generales

Utilidad neta

Cifra de las ganancias finales para la empresa.

Utilidad neta = ventas netas – costo de los bienes vendidos – gastos generales – amortizaciones – intereses – impuestos

Ejemplo de estados de resultados:

Ventas netas                                              10.000

Costo Mercadería Vendida                    –  5.000

Utilidad Bruta                                      5.000

Gastos Generales                                     –  1.000

Utilidad Operativa                            4.000

Amortizaciones                                       –     500

Intereses                                                  –     500

Impuestos                                                –  1.000

Utilidad Neta                                      2.000

 

En conclusión

 

El estado de resultados, el flujo de caja y el punto de equilibrio son tres herramientas esenciales para analizar la situación de tu empresa. Gracias a ellas, podrás tomar decisiones acertadas y a tiempo.

Los beneficios son la garantía de una empresa para sobrevivir y para escalar. 

Sé que a menudo los asuntos financieros y económicos son los que más asustan, porque de eso depende el futuro éxito o fracaso de un negocio.

Si sientes que necesitas asesoramiento en esta área del negocio, puedes reservar tu llamada de claridad conmigo para saber si mi programa de mentoría 1 a 1 es lo que necesitas. 

¡Hasta la próxima! 

Noelia

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