Fuentes de financiamiento para startups

Fuentes de financiamiento para startups

 

Conseguir capital para tu startup puede ser todo un desafío. Por eso hoy te quiero hablar de las principales fuentes de financiamiento y cuál es la más adecuada según la etapa de tu emprendimiento. Ya que no es lo mismo buscar capital cuando apenas tienes una idea que cuando ya estás en una fase de crecimiento.

Como podrás ver, las primeras etapas son las más difíciles para conseguir grandes sumas provenientes de fondos de inversión. Pero hay otras opciones, limitadas por cierto en cantidad y calidad.

De ahí la importancia de ser lo más austero posible en las primeras fases y destinar todos los recursos en construir un producto mínimo viable (PMV) para testear la idea rápidamente con el mercado y hacer las mejoras que piden los potenciales clientes, con el objetivo de conseguir esas primeras ventas. Las cuales no sólo estarán validando que tu producto tiene tracción en el mercado, sino que además te darán los recursos que necesitas para sostener tu startup hasta la siguiente fase, donde podrás conseguir inversión de nuevas fuentes.

Etapas de una startup

  1. Seed Stage

Esta etapa inicial de la startup es donde se comienza a gestar la idea. Todo lo que imaginamos se empieza a materializar a través de los primeros bocetos y prototipos.

Es una etapa crítica donde, si bien no son necesarias unas grandes sumas de dinero, el foco del equipo es clave para poder avanzar en la dirección correcta.

¿Y cuál es esa dirección correcta?

La que diga el mercado. Este es el momento para preparar el primer o los primeros bocetos del modelo de negocio y definir una serie de experimentos para validar las hipótesis.

¿A qué nicho nos vamos a dirigir? ¿Cuál es el principal problema de este nicho? ¿Cómo lo vamos a resolver mejor que la competencia?

Son algunas de las preguntas a las que debemos dar respuesta. ¿Y cómo lo hacemos? Hablando con actores claves de la industria, analizando informes sobre el mercado al que queremos dirigirnos, estudiando a fondo a la competencia, y principalmente entrevistando a potenciales clientes, para que sean ellos los que nos digan cuál es su problema más urgente y cuáles son las principales deficiencias de los productos/servicios que actualmente hay disponibles en el mercado.

  1. Early Stage

Una vez que ya tienes los primeros bocetos de tu modelo de negocio y has construido un PMV, es hora de salir al mercado a buscar los primeros clientes.

Durante esta etapa, si todo marcha bien, comienza un incipiente crecimiento de la startup.

Ahora que el modelo de negocio ya está en funcionamiento hay que analizar cada métrica para seguir perfeccionándolo y principalmente mejorar las funcionalidades del producto/servicio. También en esta fase hay que definir una adecuada estrategia de crecimiento de la startup.

  1. Growth Stage

Ahora que la startup ya está establecida y tiene cierto posicionamiento en el sector y unos beneficios estables, el objetivo es ir ganando cuota de mercado mejorando constantemente los productos/servicios ofrecidos.

Para poner en marcha el plan estratégico de crecimiento, además de financiarse con recursos propios, serán necesarios fondos externos que aceleren el proceso de crecimiento.

  1. Expansion stage

Una vez que el producto ya está consolidado en el mercado, es momento de dar el salto y expandirse a nuevos mercados o segmentos. Es una etapa muy riesgosa, en donde una mala decisión podría poner en riesgo la startup.

Además de financiación externa, juega un rol fundamental las alianzas estratégicas con otras compañías que faciliten la expansión hacia nuevos mercados. Como por ejemplo, empresas que tengan sede en un país al que estamos interesados exportar nuestros productos.

  1. Exit

La última etapa de la startup es venderla, claro… si como fundador esto es lo que quieres. Y estas son las opciones:

-Ser adquirida por otra compañía porque ve en la startup una posibilidad para crecer y mejorar su producto.

-Oferta Pública de Venta (OPV), es decir, cotizar en bolsa.

Quizás como fundador no quieres deshacerte de tu empresa, pero ten presente que si en algunas de las etapas anteriores recaudaste fondos de inversores privados, ellos sí querrán recuperar lo aportado más los beneficios que serán proporcionales al crecimiento del valor de la startup.

Fuentes de financiamiento para cada etapa

Ahora que ya te he pintado un panorama bastante general de las distintas fases por las que atraviesa una startup, quiero que entremos de lleno en las diferentes opciones de financiamiento según cada etapa.

Seed y early stage

En estas primeras etapas necesitas conseguir capital semilla. Es decir, fondos para poner en marcha y sostener a la startup hasta que consiga ser autosustentable y eventualmente atraer la atención de inversores de mayor envergadura.

Como el capital semilla es una inversión de alto riesgo, difícilmente puedas conseguirlo de inversores profesionales. Pero no te preocupes, tienes otras fuentes para recurrir.

-Bootstrapping:

Puedes financiar tu proyecto mediante tus ahorros, mantener un trabajo part o full-time y dedicar tus tiempos libres a tu startup.

El lado positivo de esta forma de financiamiento es que tienes total libertad para gastar el dinero como quieras, sin tener que rendirle cuentas a nadie. Pero el no tener una visión externa, puede llevarte a cometer errores de novato y si las cosas no resultan bien todo el riesgo correrá por tu cuenta.

-Crédito:

Obtener un crédito quizás no sea una opción fácil ni quizás la más recomendable, pero no deja de ser una opción. Antes de pedirlo te recomiendo que hagas un análisis de los riesgos que implica tomar un crédito que deberás devolver con intereses, independientemente de cómo le vaya a tu startup.

-FFF (Family, Friends and Fools):

Otras fuentes de financiamiento para nada despreciables son: la familia, los amigos y algún “ingenuo” con dinero. Este capital es más fácil de conseguir y además demuestra que alguien externo confía en la startup, lo cual puede ser una buena carta de presentación para potenciales inversores como un inversor ángel o un venture capital.

Family: la familia es la primera fuente a la que suelen recurrir los emprendedores. Si tu familia cree en vos sacará su billetera, aunque no entienda nada de lo que vas a hacer y ni siquiera se plantee cuánto retorno obtendrá. Sólo el lazo familiar es el motivo que sustenta esta inversión.

Pero no todo lo que brilla es oro. También puedes tener discusiones y deteriorar tu relación con algún miembro de la familia si a tu startup le va mal y no puedes devolver este dinero. Piénsalo bien.

Friends: al igual que antes, esos amigos que te quieren y confían ciegamente en vos no dudarán en apoyarte en esta aventura de emprender. Pero también aquí corres el riesgo de perder un gran amigo si la aventura no resulta como esperabas o tu amigo se toma atribuciones que no le corresponden. Deja en claro desde un principio los riesgos y roles de cada uno para evitar malos entendidos.

Fools: si tienes suerte de toparte con un ingenuo con dinero, quizás puedas conseguir ese ansiado capital. Si bien en este caso no estarás arriesgando relaciones personales, debes tener presente que esta persona no te aportará conocimientos específicos de la industria. Y si no dejas en claro desde un comienzo cuáles son sus límites de decisión, este inversor puede salirte mucho más caro de lo que pensabas.

-Crowdfunding:

Este tipo de financiamiento consiste en subir el proyecto a una plataforma de crowdfunding para conseguir fondos de potenciales clientes o inversores. Una de sus principales ventajas es que, si resulta exitoso, el proyecto puede hacerse viral y despertar el interés de nuevos inversores y clientes.

Como te dije anteriormente, existen dos categorías de crowdfunding: el de clientes y el de inversores.

En el crowdfunding de clientes compartes tu proyecto en una plataforma con el objetivo de conseguir esos primeros evangelistas o early adopters dispuestos a colaborar con una contribución económica, que puede ir desde una pre-compra del producto a un precio diferencial u otro beneficio.

Por su parte, el crowdfunding de inversores consiste en reunir capital de inversores a cambio de una participación accionaria.

Si bien el acceso a estos fondos es relativamente simple, tiene la desventaja que el emprendedor no cuenta con el asesoramiento de un inversor experimentado. Y otra cuestión importante a tener en cuenta, es no confundir el éxito de la campaña con la validación del mercado.

-Incubadora de empresas:

Las incubadoras son instituciones conformadas generalmente por capital público, aunque también hay privadas o de capital mixto. El objetivo de una incubadora es apoyar a la startup en sus primeras etapas, a través de programas de formación, mentorías, instalaciones, asesoramiento técnico, contactos y en algunos casos capital semilla.

-Fondos del gobierno:

Prácticamente todos los gobiernos, tanto a nivel nacional como provincial, apuestan a la actividad emprendedora como un factor de desarrollo económico y social. Y para ello emiten subsidios y créditos a una tasa mínima, que permita al emprendedor poner en marcha su startup, justamente en las primeras etapas donde el capital privado brilla por su ausencia.

-Inversor ángel:

Un inversor ángel por lo general es un empresario exitoso o un referente de una industria que actúa en nombre y capital propio. Busca startups de un sector que le interesa o en el que tenga experiencia y que se encuentre en estadios tempranos, para invertir no sólo dinero, sino además poner a disposición del equipo emprendedor toda su experiencia y red de contactos.

Dar con este tipo de inversor puede ser todo un desafío. Te recomiendo que participes en eventos del ecosistema emprendedor, sigas a estos referentes en las redes o blogs, y contactes con personas que puedan presentártelos.

Growth y Expansion Stage

Una vez que hayas pasado las etapas de construcción de un PMV para validar tu idea con el mercado y hayas encontrado el encaje mercado-producto y sepas cuál es la estrategia de marketing y ventas a seguir, es momento de conseguir más capital para poder crecer lo más rápido posible. Estas son algunas de las opciones:

-Aceleradora de empresas:

Las aceleradoras son empresas que reciben startups en etapa de escalabilidad, es decir, cuando han sido capaces de validar su modelo de negocios y estabilizar sus métricas claves. Cada año se abren convocatorias y se hace una selección de las startups que ingresarán al programa de aceleración. El cual consiste no sólo en capital para acelerar el crecimiento, sino también formación, mentorías y networking con otros emprendedores y actores claves del ecosistema.

-Venture Capital:

Y como última opción tenemos el capital de riesgo. Estos fondos son gestionados por sociedades anónimas que invierten generalmente en empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento, con el objeto de vender su participación al cabo de unos años obteniendo un considerable beneficio.

Muchos de estos fondos están conformados por grandes empresas para identificar e invertir en startups que estén dentro de ciertas industrias o verticales que estén alineadas con la estrategia de crecimiento del grupo económico.

Conseguir este tipo de capital no es para nada sencillo. Dado que son inversores privados muy profesionalizados y, en consecuencia, exigentes con los proyectos que apoyan, a los que pedirán suficiente madurez y potencial de crecimiento, además de una participación en la toma de decisiones.

No obstante, esta forma de financiación es muy útil para startups que ya hayan encontrado un modelo de negocio repetible y escalable y necesiten capital para acelerar su proceso de expansión e incluso internacionalización.

 

En resumen, el capital es la gasolina que necesitas para poner a andar esta máquina que es tu startup. Pero es importante que no lo confundas con un fin en sí mismo. A diario escucho a emprendedores más preocupados por conseguir capital que por conseguir clientes, y esto es un error letal. Tu foco debe estar puesto en encontrar un problema realmente importante y solucionarlo mejor que la competencia. Si logras hacer esto, tarde o temprano el capital llegará y podrás escalar, pero ni sueñes con que llegue antes.

Ya sé lo que estás pensando, ¿cómo encuentro ese producto y modelo si no tengo recursos para empezar? Nadie dijo que emprender fuera fácil, y quizás este sea el primer reto que debas sortear.

Mi consejo es que consigas algunos fondos para salir rápidamente al mercado a validar tu idea, sé austero y pon el foco en lo importante: conseguir las primeras ventas que te permitan fondearte hasta que encuentres el producto perfecto para el mercado perfecto con un modelo de negocio perfecto. Una vez que logres esto recién podrás aspirar a fondos de un venture capital para acelerar tu crecimiento, ni se te ocurra quemarte apareciendo antes con sólo una “buena idea”.

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